Cómo funciona y navega un barco velero --> 2 - Configuración de las velas

El viento es el motor de un velero. Lo siguiente es aprender a saber de dónde viene el viento,  porque según de dónde venga el viento tendremos que poner las velas en las diferentes configuraciones para también navegar hacia el rumbo y dirección que queramos llevar.

Tendremos también que modificar las configuraciones de las velas cada vez que queramos cambiar de rumbo, o ir ajustándolas si nos vienen una racha o el viento cambia o baja y no podemos movernos tan libremente ni maniobrar tan rápido como en una motora por todos estos cambios y ajustes que tenemos que ir haciendo todo el rato.

Hay una zona en la que el Velero no puede navegar. Es la zona de sombra.

Podemos ir en todos los rumbos excepto frontalmente directamente contra el viento. El arte de la navegación a vela es intentar acercarse lo máximo posible a esa zona donde las velas empezarán a flamear y ya no podremos avanzar. El velero se parará y perderá el control. 

Por eso, cuando queramos ir justo al rumbo desde donde sopla el viento, tendremos que ir haciendo zigzag en los diferentes bordos como si fuésemos serpenteando al subir con una bicicleta una cuesta muy empinada.

Cuando ya sepamos de dónde viene el viento configuraremos las velas tensando o soltando las escotas que son las que dan forma a la vela.

Ceñida:
Es cuando tenemos el viento de proa. Intentamos navegar contra el viento con el menor ángulo posible. Nunca podremos ir frontalmente contra él y tendremos que ir cambiando de banda las velas y haciendo bordos. Los veleros suelen poder ir a 45º frente al viento o menos según el barco, las velas y la pericia del patrón, hasta un ángulo mínimo en el que las velas empezarán a flamear, y el barco se frenará.

Esto lo podemos ver en la veleta, o en el equipo electrónico de viento que nos indica de dónde viene el viento y cómo navegamos en relación a él 

En ceñida llevaremos las velas muy cazadas con la máxima tensión y el barco escorará. El génova va metido dentro del barco cazado a tope y la mayor casi en crujía.

Través. Cuando el viento nos entra justo en el costado de lado. Es cuando tendremos el mayor control del barco y las mayores posibilidades de maniobra porque estamos lejos de los límites de la ceñida.

Abrimos un poco las velas a unos 45 grados de la linea de crujía y el barco irá a su máxima velocidad con la mejor eficacia. Digamos que sería el ideal para viajar y es la navegación más cómoda donde la mayoría de los veleros alcanzan su mayor rendimiento y velocidad.


Popa. El viento en popa a toda vela es uno de los rumbos más relajantes ya que el barco no escora, no da sensación de velocidad, parece el más sencillo y llevaremos las velas muy abiertas, pero aquí tendremos que ir con mucha atención. Porque hay que tener especial cuidado ya que la botavara se convierte en un peligro ante un brusco cambio de lado, los cabos andan más sueltos y es un rumbo propicio para que se forme cualquier lío gordo en cualquier despiste.  

Además los veleros no están diseñados para ir con rumbos portantes y el barco transmite una falsa tranquilidad.

Es peligroso ir con vientos fuertes y olas grandes en cualquier rumbo, pero de popa especialmente.

Recordar que en un velero las velas y el viento son nuestro volante, Si queremos ir a un sitio habrá que saber de dónde viene el viento y configurar las velas

El equipo de viento. Instrumentación

Al principio será importante tener una ayuda para entender de donde viene el viento. Las principales ayudas son una veleta colocada en lo alto del palo que será nuestra guía principal y un equipo de viento con un panel en nuestra zona de mandos.

 Este equipo nos dice por dónde viene el viento, su velocidad y la posición del barco respecto al viento.

Aquí nos está indicando que el viento viene de nuestro través de estribor con una velocidad de 3.3 nudos 

Si queremos seguir a este rumbo, deberemos configurar las velas para el través.

Tenemos que tener en cuenta de que cuando nos movemos se genera también viento aparente por el movimiento que no coincide con la dirección del viento real. 

Siempre tendremos que ajustarnos a ese viento aparente, que es la suma del viento real más el que produce nuestra marcha. Esto al principio nos sonará raro, pero con el tiempo lo iremos entendiendo mejor.

La velocidad del viento :

- De 0 a 3 nudos el viento es muy flojo y casi no nos servirá para movernos a no ser que tengamos velas especiales. En este caso tendremos que ir a motor o sin nada de prisa muy despacio. Paseando andando iríamos más rápido.

 - De 3 a 5 nudos el viento es flojo y ya iremos a vela cómodamente, despacito y tranquilamente disfrutando del paseo sin sustos ni escoras.

- De 5 a 10 nudos el viento es ya bueno y es cuando más disfrutaremos de nuestro velero. Iremos a buena velocidad. Hay que afinar bien las configuraciones de las velas, estar al tanto de las escotas, ir aflojando o cazando, cuidar dónde está la botavara y podemos usar todavía todo el trapo disponible la vela mayor completa más el génova completo pero con toda la atención puesta en nuestras velas y atentos por si sube la intensidad o viene alguna racha.

- De 10 a 15 nudos empiezan ya las tareas de nivel avanzado. El barco escora, se vuelve más nervioso, vamos mucho más rápidos y las tareas de las velas hay que saberlas bien para poder manejarse en estos rangos ya que quizás hay que empezar a reducir algo de velamen, poner rizos, etc.

- De 15 a 20 nudos el viento es muy fuerte. Lo mejor es no salir, pero si nos ha pillado en medio del mar lo primero es un buen rezo a la Virgen y luego pensar en qué reducimos. Yo bajo primero la mayor completamente y prefiero ir sólo con el génova o incluso reducirlo también y aguantar como sea el temporal hasta que salgamos de esta situación o el viento amaine.

- Más de 20 nudos es temporal duro solo apto para los expertos lobos de mar. El barco empieza a llegar a sus límites y se pueden romper cosas o llevarnos algún susto gordo.

Es muy  importante seguir y estudiar bien la previsión meteorológica para evitar vientos fuertes, ya que ante cualquier subida de viento no tenemos la posibilidad que tiene una motora de dar gas a tope y volver a refugio en poco tiempo.

Para empezar intentaremos navegar sin que se superen los 10 nudos de viento hasta que aprendamos a entender el comportamiento del barco y a controlarlo




Cómo funciona y navega un barco velero


  1 - Partes de un velero



  2 - Configuración de las velas



  3 - La vela Génova